Las Dominicas del Santísimo Sacramento somos una Congregación Religiosa de Derecho Diocesano, con autonomía para dirigir y organizar nuestro funcionamiento, nos regimos por el Derecho Canónico, la legislación civil y por nuestras Constituciones propias, las cuales han sido supervisadas y aprobadas por el Ordinario del lugar: el Obispo de la Diócesis de Asidonia- Jerez.
La Dominicas del Santísimo Sacramento tenemos 104 años de historia como Congregación, el 7 de febrero de 1915 tres Beaterios dominicos andaluces: Jerez, Dos Hermanas y Carmona, unieron sus fuerzas y conformaron nuestro instituto religioso, manteniendo como nexo común el carisma de María Antonia de Jesús y su figura como fundadora, y llevando el mismo nombre que ella dio a su primera comunidad en el año 1799 “Dominicas del Santísimo Sacramento”.
Como Santo Domingo y como nuestra Madre Antonia, las Dominicas del Santísimo Sacramento estamos en continua oración para acercar a Dios a las personas con las que convivimos y a ellas a Dios. Todos nuestros apostolados se relacionan con la educación, formación y acompañamiento de la infancia y juventud, especialmente de los más desfavorecidos de la sociedad.
Somos un grupo de mujeres consagradas con un sincero deseo de vivir nuestra opción con alegría y realismo, atendiendo las necesidades que se presentan día a día y sirviendo a Dios en todas las personas que entran en contacto con nosotras.
Desde 1885 hemos ido creciendo y extendiendo nuestro carisma por Andalucía, Extremadura, Castilla La Mancha, Madrid y Castilla León. Y a partir de 1959 llevamos nuestra forma de vida a Latinoamérica: primero en República Dominicana, luego a Puerto Rico y finalmente a Ecuador.
Nuestro principal objetivo es llevar la Verdad del Amor incondicional de Dios a todas sus criaturas, viviendo en comunión con la Iglesia, los distintos credos y culturas. Desarrollamos una labor educativa en colegios, hogares de menores, residencias de jóvenes y adultos inmigrantes, y procuramos la integración, inclusión e igualdad de las mujeres nativas en las comunidades de la Amazonía Ecuatoriana.
Tenemos el deseo y trabajamos por crear espacios de solidaridad entre quienes desarrollan su vida con nosotras, favoreciendo valores de respeto, colaboración, cuidado y comunicación.
Como Dominicas del Santísimo Sacramento vivimos arraigadas en el Amor a la Eucaristía, el cual nos impulsa a salir de nosotras mismas e ir hacia los lugares o situaciones que carecen de paz o claridad por falta de formación y conocimiento de Dios.